Bienvenida
Cada institución educativa tiene una razón de ser, que tiene que ver con el estilo de vida que quiere llevar.
Antes de todo, se necesita saber cual es este objetivo, para no caer en la trampa de crear un mundo en referencia a expectativas de otros, o creando algo que no tiene nada que ver con su propia identidad.
El error de muchas instituciones, es que renuncian a algo importante de sí mismas para ser exitosas en los mercados.
Hay varias formas de entender la educación y crear formas distintas de vivir en ella.
Pensar en grande es lo nuestro y siempre nos hemos destacado en conseguir metas significativas.
Al mismo tiempo que soñamos en ser una institución fuerte, nuestros temores pueden hacernos pensar que tenemos que sacrificar mucho para lograr nuestras metas.
El dilema surge cuando las presiones nos llevan a elegir entre una cosa y la otra, y no sabemos qué hacer.
Lo que hacemos nosotros, es recurrir a las fuentes y razón de ser de nuestra institución, que se encuentra en la concordancia, entre el proyecto salvífico que tiene Dios para con el hombre y el itinerario evangélico de La Salle en el campo de la educación, esto nos ilumina y nos ayuda a canalizar nuestro proyecto educativo. (de hecho, tenemos clarísimo nuestro destino final y nuestras metas inmediatas).
Servir a una misión más grande que uno mismo, empuja nuestras pasiones y compromiso, en este caso … con espíritu y corazón nuevos, tal como nos dice la frase motivadora para este año .
La presencia inspiradora del nuevo pontífice Jorge Mario Bergoglio (Francisco) nos invita a esa constante renovación en el espíritu y el corazón, que debe estar fundamentalmente dada en nuestro quehacer cotidiano.
Empecemos y concluyamos este año con nuestra mirada puesta en Dios y que todo lo que hagamos sea pensando, que es a Dios mismo, hecho alumno, madre, padre, maestro a quien le entregamos lo mejor de nuestras vidas.
José Torres Chávez
Director


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